Madrid Crónica (1)
Desde el arcén la maja se sabe descubierta y sofocada. Está signada por la mirada de Don Diego Rodríguez de Silva Velázquez, a quien no se sabe si le han nacido admiradores o su obra petrificada muere ante la fama de quienes sabiéndose anónimos desfilan en este lienzo tan urbano como libre.
Así es esta Madrid crónica.
Ya no hay rastro de El Dorado. La vida ahora tiene otro valor. Pero quién puede contradecir la niñez, que siempre parece tener una sonrisa para mirar el futuro, sin desasosiego, aunque éste no brille tanto como el oro.
Y si no, que lo diga la Fulanita de tal, quien doblando por Conde Xiquena, en Chueca, danza sola y qué...y qué..
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